Almohadones, edredones y cojines
El uso diario de nuestros almohadones y edredones genera suciedad naturalmente debido a la acumulación de ácaros y células de piel muerta que el cuerpo va desprendiendo en el proceso de regeneración normal mientras dormimos o estamos acostados
Si a lo anterior sumamos la humedad de climas cálidos o ambientes sin ventilación se pueden generar inclusive malos olores, además, sin un cuidado apropiado, la ropa de cama puede perder su color y presentar zonas con manchas amarillentas.
La limpieza de estos es muy importante para evitar la acumulación de gérmenes. Y en el caso de las almohadas, aconsejamos lavarlas cada seis meses, pues acumulan gran cantidad de ácaros y bacterias.
